Una industria adicta a las tragaperras

El estilo de vida hollywoodiense no facilita precisamente el cumplimiento de los Diez Mandamientos. Fama, dinero y glamour incitan más a beber de la copa del diablo que a regar el gaznate con el vino procedente del cáliz que simboliza la sangre de Jesucristo derramada por todos los hombres para el perdón de los pecados. Cómo evitar tener pensamientos o deseos impuros cuando por la calle te cruzas con las curvas de Angelina Jolie. Cómo no codiciar los bienes ajenos cuando Leonardo DiCaprio se baja de un imponente deportivo. Más aún, cómo no decir falsos testimonios cuando el intérprete de turno pregunta a sus compañeros qué piensan de su actuación en un ‘blockbuster’ sin sustancia por el que se ha embolsado millones de dólares. 

Una industria adicta a las tragaperras

Fotograma de ‘Plan en Las Vegas’. / Archivo