El declive de los milloncetes tragaperras

En Japón están prohibidas las tragaperras con premios en metálico, pero en cambio abundan las salas de pachinko, un juego nacional resultado de la hibridación de las máquinas de apuestas y las del millón. Se juega con unas bolas de acero que se introducen en la máquina y se disparan accionando un mando con forma de grifo que regula la fuerza del impulso del propulsor. Las pelotitas entran en la pantalla y comienzan a bajar por un laberinto de clavos con algunas puertas que conducen al premio.

Lee aquí la noticia completa.